He querido con la publicación de esta web crear un espacio para quines les gusta viajar,
les gusta la naturalez, y esa forma tan especial de disfrutarla que nos brinda la moto.

Un espacio para quienes les apasiona la moto, pero cuando montan en ella, esta pasa a ser algo secundario,
y lo importante y lo que da sentido a conducirlas es el espacio por el que rodamos.

Un espacio para quienes se acercan a la naturaleza con una actitud respetuosa y responsable.

Desde siempre me han gustado las motos,
aquí está mi trayectoria en el mundo de la moto por los modelos que he conducido.

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Guzzi Cangurito:

Mi primera moto, comprada de segunda mano por 7.000 ptas. de entonces, mediados los años 70. Tenía una ventaja sobre el vespino, era automática pero con un cambio en el puño de tres velocidades, en 1ª y remando con las piernas, dada su escasa altura al suelo, podías remontar pendientes donde los vespinos tenían más difícil.
No me quedó un camino o sendero, en un radio de 30 o 40 km donde vivía entonces, que no recorriese con esta pequeña moto, siempre con un destornillador en el bolsillo pues se le cerraban los platinos cuando se calentaba mucho y había que andar ajustándolos.
Fue mi primera moto, si así le podemos llamar, y guardo muy buenos recuerdos de las primeras sensaciones conduciéndola por caminos, tanto en invierno como en verano.

 
Yamaha SR 250:

Llegarían los años de la universidad y la cangurito quedó atrás, agotada en un uso para el que no había sido concebida, terminó en una chatarrería.
Al finalizar la universidad, primer trabajo, primer dinero, y mi primera moto seria, comprada de segunda mano en 250.000 ptas, sólo la tendría el tiempo suficiente para ahorrar lo necesario y pasar al tipo de moto que realmente me gustaba.
La SR la utilice como vehiculo para trasporte en la ciudad y algún viaje, Sierra de Cazorla, Cáceres, Córdoba.

 

Kawasaki KLR 650:

La ví en una tienda, la tenían en venta de ocasión, monté en ella y pensé que ésta era mi moto, trasmitía el aplomo, y la fiabilidad de un vehículo pensado para hacer muchos kilómetros por cualquier terreno, era de las primeras grandes trail que llegaban a España.
La estuve usando como vehículo para todo, durante la semana para ir al trabajo, y el fin de semana para campo y carretera, pude hacerle unos 80.000 Km. Recorrí toda Andalucía con esta moto, estrivaciones del Parque Nacional de Doñana, por donde le haría kilómetros y kilómetros de pistas de arena, Sierra Norte de Sevilla y Sierra de Aracena, algún viaje a Lisboa y otro a Marruecos (este publicado en la revista Solo Moto).
Decidí cambiarla por una moto más ligera, dado que donde realmente disfrutaba conduciendo era fuera de carretera.

 
Yamaha XT 600:

Magnífica moto, fiable, robusta, económica de mantener, fácil de conducir, con la potencia necesaria para cumplir en viajes por carretera, utilizarla como vehículo urbano y como todo terreno, le puse un deposito de plástico más grande, que le daba un aspecto aun más aventurero, y una autonomía de 400 km.
Le hice más de 100.000 km sin ningún problema, cambio de aceite y filtro cada 5.000 km, pastillas de freno, y discos de embrague (una vez) fueron las únicas intervenciones mecánicas que tuvo esta moto, y todo se lo hice yo mismo.
Tan solo le hubiese añadido a esta moto una cosa, motor de arranque, a veces si te caías en un paso difícil, levantarla y luego ponerla en marcha era agotador.

 
Hoda XR 600:
No llegué a adaptarme a esta moto, en campo curva de potencia inadecuada a mi gusto y forma de conducir, te pide ir siempre rápido, demasiado especializada para un uso polivalente, está fuera de lugar si la quieres utilizar en desplazamientos urbanos, tan solo una cosa me gustaba de esta moto, las suspensiones, es increíble su capacidad para absorber sin desestabilizarte agujeros, piedras, roderas.
 
Yamaha Fazer:
Tras un período sin moto decidí probar la moto de carretera, pero eso de los 100 cv que solo se manifiestan cuando subes por encima de las 4000 rpm, no es lo mio, de la misma forma que no me interesa en absoluto nada que esté por encima de los 120 km/h.
 
Yamaha MT-03:
Más agradable de conducir, pero eso de no poder meterla en los caminos........., definivamente la carretera no es para mi, disfruto muchísimo más 100 km por caminos que 300 por carretera.
 
Rieju Tango 125:
Buscando una Yamaha Tricker cuando ya la habían descatalogado encontré este modelo de Rieju. La he tenido hasta que encontré una Tricker en el mercado de 2ª mano. Comentadas mis impresiones sobre este modelo en la web.
 
Yamaha Tricker:
Aunque de diseño muy parecido a la Tango, la calidad de sus componentes y su comportamiento dinámico está muy por encima. Comentadas en la web mis impresiones.
 
Montesa Cota 315:
Siempre me ha gustado el trial, mi afición a las motos comienza de niño, en los años 60, época dorada del trial y las marcas españolas, por diferentes circunstancias nunca había tenido una moto de trial, no he querido quedarme con las ganas de probar esta bonita especialidad del motociclismo.
 
Viaje a Marruecos durante el verano de 1989 con la Kawasaki KLR 650, publicado por la revista Solo Moto en Mayo de 1991.